Hadices en anime
El niño y el rey
Fuente y autenticidad: Sahih Muslim 3005Sahih (authentic)
- Colección
- Sahih Muslim
- Narración
- Sahih Muslim 3005Referencia en el libro: Book 55 (The Book of Zuhd and Softening of Hearts), Hadith 93
- Calificación
- Sahih (authentic)Sahih Muslim 3005, Ibn Kathir, Jami` at-Tirmidhi 3340
- También recogido en
- Jami` at-Tirmidhi 3340
Traducción: HadeethEnc translation team (no individual named)
Abrir en sunnah.comUn rey tenía un viejo brujo, que le pidió un muchacho para enseñarle. En su camino, el muchacho conoció a un monje y llegó a creer en Allah. Cuando una bestia enorme cortó el paso a la gente, suplicó a Allah y la mató con una piedra. Curaba a los ciegos y a los leprosos, diciendo siempre que es Allah quien cura. El rey torturó a los que creyeron y dos veces intentó matar al muchacho, en una montaña y en el mar, y dos veces Allah lo salvó. Entonces el muchacho le dijo al rey la única manera en que podría matarlo: ante toda la gente, diciendo «En el nombre de Allah, Señor del muchacho». El rey lo hizo, el muchacho murió y la gente creyó. Una historia sobre la firmeza y sobre confiar solo en Allah, recordada en la sura al-Buruy.
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El hadiz
Traducción: HadeethEnc translation team (no individual named), Encyclopedia of Translated Prophetic Hadiths (HadeethEnc), hadith 3303, Spanish, HadeethEnc.com. HadeethEnc.com · Sahih Muslim 3005
Fuente y autenticidad
- Narración
- Sahih Muslim 3005 (Referencia en el libro: Book 55 (The Book of Zuhd and Softening of Hearts), Hadith 93)
- También recogido en
Jami` at-Tirmidhi 3340 (Book 47 (Chapters on Tafsir), Hadith 392)In the chapter on Surat al-Buruj, through Ma'mar from Thabit al-Bunani from 'Abd al-Rahman ibn Abi Layla from Suhaib, the same chain as Muslim's after Thabit. Here the king's man is a soothsayer (kahin) rather than a sorcerer, some narrators say the beast was a lion, the boy asks nothing of the blind man but that he believe in the One who returns his sight, and the narration ends with the recitation of 85:4-8 and the report that the boy was buried.
- Calificación
Sahih (authentic)
- Muslim lo recogió en el Libro del Zuhd y del Ablandamiento de los Corazones, en el capítulo sobre la historia de la Gente del Foso, el brujo, el monje y el muchacho (n.º 3005), por medio de Hammad ibn Salama, de Zabit, de 'Abd ar-Rahman ibn Abi Layla, de Suhaib. Ibn Kazir, sobre 85:4, lo da de parte del imam Ahmad, de Suhaib, y añade que Muslim también recogió este hadiz al final de su Sahih.[1][4]
- At-Tirmidi lo recogió en sus capítulos de tafsir, en la sura al-Buruy (n.º 3340), por medio de Ma'mar, de Zabit al-Bunani, con la misma cadena hasta Suhaib, y dijo: este hadiz es hasan garib. Sunnah.com da para esa narración la calificación de Darussalam: sahih (auténtico).[2]
Fuentes
- [1] Sahih Muslim 3005, The Book of Zuhd and Softening of Hearts, Sunnah.com (consultado el 2026-10-22)Suhaib's narration; Arabic text and English translation (Abdul Hamid Siddiqui).
- [2] Jami` at-Tirmidhi 3340, Chapters on Tafsir (Surat al-Buruj), Sunnah.com (consultado el 2026-10-22)Ma'mar's narration from Thabit al-Bunani; Arabic text and English translation (Darussalam), graded sahih (Darussalam).
- [3] Al-Nawawi, Sharh Sahih Muslim (al-Minhaj), vol. 18, pp. 420-421 (Book of Zuhd and Softening of Hearts, chapter: the story of the People of the Ditch, the sorcerer, the monk and the boy, commentary on Sahih Muslim 3005), Islamweb.net library (Dar al-Khayr edition, 1416 AH / 1996, page numbers as printed) (consultado el 2026-10-22)Arabic, summarised and translated by Qabas Academy.Páginas consultadas: pp. 420-421
- [4] Ibn Kathir, Tafsir al-Qur'an al-'Azim (Abridged), English, on Surah al-Buruj, Quran.com (consultado el 2026-10-22)The abridged English translation of Ibn Kathir's Tafsir al-Qur'an al-'Azim, as shown on Quran.com under "Ibn Kathir (Abridged)". Quran.com shows the commentary on 85:1-10 as one group; the page opened for each cited verse is listed. Summarised in our own words.Páginas consultadas, por versículo: 85:4, 85:10
- [5] Quran 85:4-10, Surah Al-Buruj, Quran.com (consultado el 2026-10-22)Arabic text (Uthmani script) and English translation by Saheeh International.Páginas consultadas, por versículo: 85:8, 85:10
Explicación
- El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) habló de un rey, entre los que vinieron antes de nosotros, que tenía un brujo. Cuando el brujo envejeció, pidió al rey que le enviara un muchacho para enseñarle la brujería. De camino al brujo, el muchacho encontró a un monje, se sentó con él, escuchó sus palabras y le gustaron, y desde entonces se detenía con el monje cada vez que pasaba.[1][4]
- El brujo pegaba al muchacho por llegar tarde, y el monje le dijo: si temes al brujo, di que te entretuvo tu familia, y si temes a tu familia, di que te entretuvo el brujo. Al-Nawawi (Sharh Sahih Muslim, vol. 18, p. 420) deduce de ello que está permitido decir lo que no es cierto en la guerra y en casos semejantes, y para salvar una vida de la perdición, la propia o la de cualquiera cuya vida es sagrada.[1][3]
- Un día, una bestia enorme cortaba el paso a la gente, y el muchacho dijo: «Hoy voy a saber quién de los dos tiene razón, si el mago o el monje». Cogió una piedra y pidió a Allah que, si el camino del monje le era más amado que el del brujo, la piedra matara a la bestia para que la gente pudiera pasar; la lanzó, la bestia murió y la gente siguió su camino. En la narración de at-Tirmidi, algunos dijeron que la bestia era un león. Al-Nawawi (vol. 18, p. 420) dice que el hadiz confirma las karamat, los prodigios que Allah concede a Sus amigos justos.[1][2][3]
- El monje le dijo: «Hijo mío, tú, por lo que veo, hoy has alcanzado un grado más que yo», le advirtió que sería puesto a prueba y le pidió que, si lo era, no condujera a nadie hasta él.[1]
- El muchacho empezó a curar a los ciegos y a los leprosos, y a gente con toda clase de enfermedades. Al-Nawawi (vol. 18, p. 420) explica que la palabra usada aquí para el ciego (al-akmah) significa el ciego de nacimiento. Un cortesano del rey que se había quedado ciego vino con muchos regalos y se los prometió todos si lo curaba. El muchacho respondió: «Realmente yo no curo a nadie, el que cura es Al-lah, Altísimo sea», y le dijo que, si creía en Allah, se lo pediría a Allah por él. En la narración de at-Tirmidi le dice que no quiere eso de él.[1][2][3]
- El cortesano creyó en Allah, y Allah lo curó. Volvió y se sentó con el rey como antes; cuando el rey le preguntó quién le había devuelto la vista, dijo que su Señor, y cuando el rey le preguntó si tenía otro Señor aparte de él, dijo: «Mi Señor y tu Señor es Al-lah, Altísimo sea». El rey lo torturó hasta que delató al muchacho, y luego torturó al muchacho, que seguía diciendo que solo Allah cura, hasta que delató al monje.[1]
- Al monje le dijeron que renegara de su religión y se negó, y el rey lo hizo matar; luego le dijeron lo mismo al cortesano, se negó y lo mataron del mismo modo. Ambos dieron la vida antes que renunciar a su fe en Allah.[1][2]
- El muchacho también se negó, y el rey lo entregó a un grupo de sus hombres para que lo subieran a una montaña y lo arrojaran desde la cima si no renegaba. Allí el muchacho suplicó: «¡Oh Al-lah, si Tú quieres, líbrame de ellos por el método que desees!»; la montaña tembló y ellos cayeron, y él volvió caminando hasta el rey. Cuando el rey le preguntó qué había sido de los soldados que había enviado con él, el muchacho respondió: «Al-lah me ha librado de ellos». Al-Nawawi (vol. 18, p. 420) explica que la cima (zurwa) es lo más alto de la montaña y que «tembló» significa que se movió con violencia.[1][3]
- Luego el rey lo hizo llevar en una barca pequeña hasta el medio del mar, para arrojarlo si no renegaba. El muchacho hizo la misma súplica, la barca volcó y sus captores se ahogaron, y de nuevo volvió caminando. Al-Nawawi (vol. 18, p. 420) explica que el qurqur es una embarcación pequeña, el sentido que eligió al-Qadi 'Iyad, y que la barca volcó.[1][3]
- El muchacho le dijo al rey que no podría matarlo a menos que hiciera lo que él le dijera: reunir a la gente en una misma explanada, atarlo a un tronco, coger una flecha de su carcaj y decir: «En el nombre de Al-lah, Señor del muchacho». El rey lo hizo, la flecha le dio al muchacho en la sien, él se llevó la mano a ella y murió. Al-Nawawi (vol. 18, p. 420) explica que la explanada (sa'id) es aquí un terreno abierto y elevado. La gente exclamó tres veces: «Creemos en el Señor del muchacho».[1][3]
- Al rey le dijeron que le había llegado lo que temía: la gente había creído. Al-Nawawi (vol. 18, p. 421) explica que el ujdud es una gran zanja en la tierra, y que las zanjas se cavaron en las bocas de los caminos, en sus entradas. Se encendieron fuegos en ellas, y quien no renegara de su religión había de ser arrojado dentro. Ibn Kazir, sobre 85:4, añade que Allah decretó lo que les ocurrió a estos siervos Suyos a manos de los incrédulos, y Él es el Poderoso, el Digno de alabanza, aunque la sabiduría de ello se oculte a mucha gente.[1][3][4]
- Por último llegó una mujer con su hijo y se echó atrás ante el fuego; al-Nawawi (vol. 18, p. 421) explica que se detuvo y se quedó donde estaba, sin querer entrar en él. Su hijo le habló: «¡Madre ten paciencia, que realmente tú estás en la verdad!». Allah reveló sobre ellos, en la traducción de Isa García de 85:8: «cuya única culpa para merecer ese castigo era creer en Dios, el Poderoso, el Loable»; Ibn Kazir explica que, a ojos de sus perseguidores, su única falta era su fe en Allah.[1][3][4][5]
Lecciones y beneficios
- Mantente firme en tu fe bajo presión: el monje, el cortesano, el muchacho y la gente que creyó se negaron todos a renegar de ella.[1][4]
- Solo Allah cura: la medicina y quienes la dan son medios, y la curación viene solo de Él.[1]
- Haz el bien con sinceridad, por Allah: el muchacho no quería regalos ni reconocimiento, solo que el hombre creyera en Quien le devolvería la vista.[1][2]
- El muchacho no buscó la muerte; Allah lo salvó dos veces. Cuando dio su vida, fue para que todo un pueblo llegara a creer solo en Allah, y la Gente del Foso se aferró a esa misma verdad. Su única falta a ojos de sus perseguidores era su fe en Allah.[1][4][5]
- Allah basta a quienes confían en Él: el muchacho pidió a Allah que se ocupara de ellos como Él quisiera, y cada vez pudo decir que Allah le había bastado frente a ellos.[1]
- La puerta del arrepentimiento sigue abierta: incluso a quienes atormentaron a los creyentes, Allah les dice en 85:10 que el castigo es para quienes después no se arrepintieron. Ibn Kazir cita a al-Hasan al-Basri, que señala esta generosidad y esta bondad: mataron a los amigos de Allah y Él aún los invita a arrepentirse.[5][4]
Preguntas para reflexionar
Estas preguntas las ha escrito Qabas Academy para ayudarte a reflexionar. No forman parte del hadiz ni de su comentario.
- El muchacho encontró al monje en su camino diario hacia otro lugar. ¿Quién ha cambiado en silencio el rumbo de tu vida, y alguna vez se lo has agradecido?
- Cuando le ofrecieron todos los regalos de la sala, el muchacho dijo que solo Allah cura. Cuando la gente te elogia por algo bueno, ¿cómo devuelves ese elogio a Allah?
- En la montaña y en el mar, el muchacho pidió a Allah que se ocupara de sus enemigos como Él quisiera. ¿Qué te pesa hoy que podrías confiar a Allah de la misma manera?
- Todo un pueblo creyó porque un joven se mantuvo fiel. ¿Qué acto de fe pequeño y constante podría ser la razón de que alguien se vuelva hacia Allah?
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