Historias del Corán
La historia del profeta Yusuf (la paz sea con él)
Fuente: 12:4, 12:5, 12:8, 12:9, 12:10, 12:12, 12:13, 12:15, 12:17, 12:18, 12:19, 12:20, 12:21, 12:23, 12:25, 12:27, 12:31, 12:33, 12:42, 12:43, 12:44, 12:50, 12:51, 12:58, 12:77, 12:84, 12:87, 12:89, 12:90, 12:92, 12:93, 12:96, 12:100, 12:111
- Versículos
- 12:4, 12:5, 12:8, 12:9, 12:10, 12:12, 12:13, 12:15, 12:17, 12:18, 12:19, 12:20, 12:21, 12:23, 12:25, 12:27, 12:31, 12:33, 12:42, 12:43, 12:44, 12:50, 12:51, 12:58, 12:77, 12:84, 12:87, 12:89, 12:90, 12:92, 12:93, 12:96, 12:100, 12:111
- Traducción
- Sheikh Isa Garcia, El Corán, traducción de Isa Garcia
El sueño de un hermano, tres camisas y una promesa desde el fondo de un pozo que se hizo realidad.
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Los versículos
Traducción: Sheikh Isa Garcia, El Corán, traducción de Isa Garcia (Quran.com).
Fuente
- Versículos
- Yusuf 12:4-5, Yusuf 12:8-10, Yusuf 12:12-13, Yusuf 12:15, Yusuf 12:17-21, Yusuf 12:23, Yusuf 12:25, Yusuf 12:27, Yusuf 12:31, Yusuf 12:33, Yusuf 12:42-44, Yusuf 12:50-51, Yusuf 12:58, Yusuf 12:77, Yusuf 12:84, Yusuf 12:87, Yusuf 12:89-90, Yusuf 12:92-93, Yusuf 12:96, Yusuf 12:100, Yusuf 12:111
- Traducción
- Sheikh Isa Garcia, El Corán, traducción de Isa Garcia (Quran.com)
- Tafsir
- Tafsir Ibn Kathir (Abridged), English, Quran.com
Fuentes
- [1] Quran, Surah Yusuf (12), Quran.com (consultado el 2026-10-17)Arabic text (Uthmani script) and English translation by Saheeh International, for each verse quoted in the video. The video's subtitles quote these verses in its own wording; this page shows Saheeh International exactly.Páginas consultadas, por versículo: 12:4, 12:5, 12:8, 12:9, 12:10, 12:12, 12:13, 12:15, 12:17, 12:18, 12:19, 12:20, 12:21, 12:23, 12:25, 12:27, 12:31, 12:33, 12:42, 12:43, 12:44, 12:50, 12:51, 12:58, 12:77, 12:84, 12:87, 12:89, 12:90, 12:92, 12:93, 12:96, 12:100, 12:111
- [2] Tafsir Ibn Kathir (Abridged), English, Quran.com (consultado el 2026-10-17)The abridged English translation of Ibn Kathir's Tafsir al-Qur'an al-'Azim, as shown on Quran.com under "Ibn Kathir (Abridged)". Quran.com shows the commentary for a group of verses; the page opened for each verse is listed. Summarised in our own words.Páginas consultadas, por versículo: 12:4, 12:5, 12:8, 12:9, 12:10, 12:12, 12:13, 12:15, 12:17, 12:18, 12:19, 12:20, 12:21, 12:23, 12:25, 12:27, 12:31, 12:33, 12:42, 12:43, 12:44, 12:50, 12:51, 12:58, 12:77, 12:84, 12:87, 12:89, 12:90, 12:92, 12:93, 12:96, 12:100, 12:111
Explicación
- Yusuf (la paz sea con él) le contó a su padre que había visto once estrellas, el sol y la luna postrándose ante él (12:4). Ibn Kazir recoge la afirmación de Ibn Abbas de que los sueños de los profetas son revelación de Allah, y que los sabios del tafsir explicaron que las once estrellas eran sus once hermanos, y el sol y la luna, su padre y su madre.[1][2]
- Su padre Ya'qub (la paz sea con él) le dijo que no contara el sueño a sus hermanos (12:5). Ibn Kazir explica que temía que lo envidiaran y conspiraran contra él, y cita el hadiz según el cual quien vea un sueño que le desagrade debe buscar refugio en Allah de su mal y no contárselo a nadie.[1][2]
- Los hermanos se quejaron de que Yusuf y su hermano eran más queridos por su padre, y algunos propusieron matarlo o expulsarlo a otra tierra, con la idea de volverse justos después (12:8-9). Ibn Kazir comenta que pensaban en el arrepentimiento antes incluso de cometer el pecado. Uno de ellos dijo: no lo maten, arrójenlo al fondo del pozo (12:10). Qatada e Ibn Ishaq dijeron que fue el mayor, Rubil (Rubén); as-Suddi dijo que fue Yahudha (Judá).[1][2]
- Ibn Kazir añade que su plan de matarlo nunca habría podido tener éxito, porque Allah había querido que Yusuf llegara a ser Su profeta y un hombre con autoridad en Egipto.[2]
- Pidieron a su padre que lo enviara con ellos porque, decían, «se divertirá y jugará» (12:12). Ya'qub respondió que temía que un lobo se lo comiera mientras ellos estaban descuidados (12:13). Ibn Kazir señala que esto muestra el profundo amor que sentía por su hijo, y que los hermanos le oyeron estas palabras y más tarde las usaron como excusa.[1][2]
- En el fondo del pozo, Allah le inspiró a Yusuf que un día les contaría lo que habían hecho, sin que ellos se dieran cuenta de quién era (12:15). Ibn Kazir explica que esto llegó en el momento de la angustia para consolar su corazón y fortalecer su determinación; Ibn Abbas dijo que se lo recordaría cuando ellos no fueran capaces de reconocerlo.[1][2]
- La primera camisa. Los hermanos volvieron de noche llorando y dijeron que un lobo se lo había comido (12:17), y trajeron su camisa con «sangre falsa» (12:18). Ibn Kazir recoge de Muyahid, as-Suddi y otros que degollaron una oveja y mancharon la camisa con su sangre, pero se olvidaron de rasgarla, y por eso Ya'qub no les creyó. Él respondió: «Me resignaré pacientemente», y que Allah es Aquel cuya ayuda se busca.[1][2]
- El aguador de una caravana bajó su cubo y, al subirlo, anunció con alegría que había encontrado a un muchacho (12:19). Ibn Kazir recoge de Ibn Abbas que fueron los hermanos quienes ocultaron que era su hermano, y que fue vendido por unos pocos dírhams (12:20), veinte según Ibn Mas'ud. Allah sabía lo que hacían y podría haberlos detenido, pero por Su perfecta sabiduría decretó otra cosa.[1][2]
- El hombre de Egipto que lo compró le dijo a su mujer que le diera una estancia acogedora (12:21). Ibn Kazir dice que era el ministro de Egipto, con el título de al-Aziz, y cita a Ibn Mas'ud, que lo cuenta entre las tres personas de mayor perspicacia. Allah estableció a Yusuf en la tierra para enseñarle la interpretación de los sueños.[1][2]
- La mujer de al-Aziz cerró las puertas y lo llamó; él buscó refugio en Allah y dijo: «Mi amo [tu esposo] me ha colmado de honores» (12:23). Ibn Kazir explica que se refería al marido de ella, que lo había tratado con bondad, de modo que nunca lo traicionaría.[1][2]
- La segunda camisa. Ambos corrieron hacia la puerta, ella le rasgó la camisa por detrás y lo acusó ante su marido (12:25); un testigo de la familia de ella juzgó que, si la camisa estaba rasgada por detrás, ella había mentido y él decía la verdad (12:27). Ibn Kazir explica que él había huido y ella tiró de él hacia atrás agarrándole la camisa por la espalda. Sobre el testigo, recoge dos opiniones: un hombre adulto, o un niño pequeño, la opinión que prefirió Ibn Yarir at-Tabari.[1][2]
- Cuando las mujeres de la ciudad lo vieron en el banquete, se cortaron las manos y dijeron: «No es un ser humano, es un ángel hermoso» (12:31). Ibn Kazir cita el hadiz auténtico según el cual el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se encontró con Yusuf en el tercer cielo en la Noche del Isra y dijo que a él se le había dado la mitad de toda la belleza.[1][2]
- Yusuf suplicó: «¡Señor mío! Prefiero la cárcel a caer en lo que éstas mujeres me proponen» (12:33). Ibn Kazir explica que prefirió la cárcel por temor a Allah y pidió a Allah que no lo dejara a merced de sí mismo, y cita el hadiz de al-Bujari y Muslim sobre los siete a quienes Allah da sombra, entre ellos un hombre que rechaza a una mujer de posición y belleza diciendo que teme a Allah.[1][2]
- Yusuf pidió al prisionero que iba a quedar libre que lo mencionara ante su señor, pero Satanás hizo que aquel hombre lo olvidara, y Yusuf permaneció en la cárcel varios años (12:42). Ibn Kazir dice que el olvido se refiere al hombre liberado, y que la palabra usada para «varios» significa entre tres y nueve, según Muyahid y Qatada.[1][2]
- El rey vio siete vacas gordas devoradas por siete flacas, y sus notables lo llamaron una mezcla de sueños confusos (12:43-44). Ibn Kazir señala que Yusuf lo interpretó sin reprochar nada al hombre que lo había olvidado y sin poner su liberación como condición; entendió que las vacas eran años.[1][2]
- Yusuf se negó a salir de la cárcel hasta que quedara establecida su inocencia (12:50), y la mujer de al-Aziz admitió: «Ahora la verdad ha salido a la luz» (12:51). Ibn Kazir cita el hadiz en el que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) elogió la paciencia de Yusuf, diciendo que, si él hubiera permanecido en la cárcel tanto tiempo como Yusuf, habría aceptado la oferta de salir.[1][2]
- En los años de sequía, sus hermanos vinieron a comprar alimentos; él los reconoció, pero ellos no lo conocieron (12:58). Ibn Kazir explica que lo habían vendido de niño y no podían imaginar que llegaría a ser ministro, y añade que el propio Yusuf no comía hasta saciarse de las reservas que custodiaba para la gente.[1][2]
- Cuando la copa del rey apareció en el equipaje de Binyamin, los hermanos dijeron que un hermano suyo ya había robado antes, refiriéndose a Yusuf (12:77). Yusuf guardó su respuesta para sí; Ibn Kazir explica que se lo dijo a sí mismo y no lo dijo en voz alta.[1][2]
- Los ojos de Ya'qub se volvieron blancos de tristeza, y él contuvo su pena (12:84). Ibn Kazir recoge de Qatada y otros que no se quejó ante ninguna criatura. Después envió a sus hijos a buscar a Yusuf y a su hermano y les dijo que no desesperaran del alivio de Allah, porque solo la gente incrédula desespera (12:87).[1][2]
- Yusuf les preguntó si sabían lo que habían hecho cuando eran ignorantes (12:89) y se dio a conocer: «Yo soy José y éste es mi hermano [Benjamín]» (12:90). Ibn Kazir lo relaciona con la promesa de que con la dificultad viene la facilidad (94:5-6). Yusuf dijo que aquel día no habría reproche contra ellos y pidió perdón para ellos (12:92); Ibn Kazir explica que nunca les recordaría su falta después de aquel día.[1][2]
- La tercera camisa. Yusuf les dijo que echaran su camisa sobre el rostro de su padre para que recobrara la vista (12:93). Ibn Kazir recoge de Ibn Abbas que, cuando la caravana salió de Egipto, Ya'qub percibió el olor de Yusuf a ocho días de distancia. Cuando llegó el portador de la buena noticia y se la echó sobre el rostro, recobró la vista (12:96). Muyahid y as-Suddi dijeron que el portador fue Yahudha, que en su día había traído la camisa con la sangre falsa y quería borrar aquella falta.[1][2]
- Yusuf elevó a sus padres sobre el trono, ellos se inclinaron ante él, y él dijo que el sueño de antaño se había hecho realidad (12:100). Ibn Kazir explica que esta inclinación era un saludo permitido ante personas con autoridad en las leyes anteriores, y que el islam reservó la postración solo para Allah. Recoge que el sueño se cumplió cuarenta años después, u ochenta según otros.[1][2]
- La sura termina así: «En las historias [de los Profetas] hay un motivo de enseñanza para la gente que reflexiona» (12:111). Ibn Kazir explica que el Corán no es un relato inventado, sino una confirmación de la revelación anterior y una guía y misericordia para los creyentes.[1][2]
Lecciones y beneficios
- La envidia puede empujar incluso a hermanos a cometer graves injusticias; hay que protegerse de ella a tiempo.[1][2]
- Algunas bendiciones es mejor guardarlas en privado hasta que lleguen.[1][2]
- La gente conspira, pero el decreto de Allah prevalece, y Él saca bien de lo que se pretendía como daño.[1][2]
- En el momento más difícil, Allah envía consuelo, y con la dificultad llega el alivio.[1][2]
- La paciencia consiste en quejarse de la propia pena solo ante Allah.[1][2]
- Las mentiras suelen deshacerse: los hermanos mancharon la camisa, pero se olvidaron de rasgarla.[1][2]
- La castidad y la lealtad están antes que el deseo, la posición y la comodidad.[1][2]
- El creyente pide a Allah que no lo deje a merced de sí mismo ante la tentación.[1][2]
- Haz el bien incluso a quienes se olvidaron de ti, sin reproches ni condiciones.[1][2]
- Limpiar el propio nombre importa, y la verdad sale a la luz a su tiempo.[1][2]
- Nunca desesperes del alivio de Allah.[1][2]
- El verdadero perdón no consiste en recordar una y otra vez a los demás su falta.[1][2]
- Las historias del Corán son lecciones para quienes reflexionan.[1][2]
Preguntas para reflexionar
Estas preguntas las ha escrito Qabas Academy para ayudarte a reflexionar. No forman parte del Corán ni de su tafsir.
- ¿Qué bendición de tu vida quizá sea mejor guardar en silencio por ahora?
- ¿Dónde moldea la envidia, aunque sea un poco, tu forma de ver a un hermano, una hermana o un compañero?
- Yusuf rechazó lo fácil y eligió la cárcel. ¿Qué te costaría elegir lo correcto en una situación concreta esta semana?
- ¿Hay alguien a quien hayas perdonado, pero a quien todavía le recuerdes lo que hizo?
- ¿Cuándo has visto que algo que parecía una pérdida se convertía después en un bien?
Tarjeta de reflexión
Una tarjeta con una reflexión de este episodio y su fuente, lista para compartir.
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