Corán
La trampa del sábado
- 4:30
- HD
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- CC
Un pueblo junto al mar donde los peces llegaban en gran número el único día en que la gente tenía prohibido pescarlos, el sábado, y cualquier otro día no aparecía ni un solo pez. Así que algunos encontraron una trampa para saltarse la norma, y el pueblo se dividió en tres grupos. Una historia del Corán, animada (Al-A'raf 7:163-166).
Fuente: 7:163, 7:164, 7:165, 7:166, 2:65, 2:66
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Los versículos
Traducción publicada consultada: Sheikh Isa Garcia, El Corán, traducción de Isa Garcia (Quran.com).
Capítulos
Explicación
- Sobre esta película: la película cuenta Corán 7:163-166 junto con los relatos que recoge el comentario del Corán de Ibn Kazir. Algunos detalles son propios de la película y no aparecen en estas fuentes: los dos hermanos y el hombre del grupo que calló como personajes, y sus palabras (las del hermano menor, «¡Nosotros no pescamos en sábado… los peces entraron solos!»; las del hermano mayor, «¡Teme a Allah, hermano… esto está prohibido, aunque sea con una trampa!»; y las del hombre que calló, «Dejadlos… ¿para qué os cansáis?»); la noche en que cuentan los peces; el cambio mostrado en detalle (las manos, la cara vista en el agua, la mano que toca la cara); el vendedor y la esposa; y que sea el hermano mayor quien dice «ألم ننهكم؟» («¿No os lo advertimos?»), unas palabras que, en los relatos de Ibn Kazir, dicen los parientes, o en general los que se lo habían prohibido. Lo auténtico son los versículos del Corán de esta página y los relatos que recoge Ibn Kazir, explicados a continuación.[1][6][7]
- El Corán habla de un pueblo de los hijos de Israel que estaba junto al mar (7:163). Ibn Kazir, en su comentario del Corán, recoge de Ibn Abbas, un compañero del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y de varios de los primeros sabios, que era Ayla, «a orillas del mar de Qulzum (el mar Rojo)», entre Madián y el monte de at-Tur, en el Sinaí. El geógrafo Yaqut al-Hamawi la describe como una ciudad en la costa del mar Rojo, del lado de la Gran Siria. Estaba en el extremo del golfo de Áqaba, donde hoy se encuentran las ciudades de Áqaba y Eilat.[1][3][4][15]
- El sábado era para ellos un día sagrado: Allah les había ordenado respetarlo y no pescar en él. Ibn Kazir recoge de as-Suddi, uno de los primeros sabios, que en sábado no se les permitía hacer ningún trabajo, y el sabio as-Sa'di explica que se les mandó honrar y respetar ese día y no cazar ni pescar en él.[1][7][9]
- Entonces llegó la prueba. En sábado los peces les llegaban en gran número, nadando a flor de agua; los demás días no venían en absoluto (7:163). Ibn Kazir explica, citando a at-Tabari: «así es como los pusimos a prueba, haciendo que los peces nadaran cerca de la superficie del agua» el día en que no se les permitía pescar, y los peces se les escondían los días en que sí se podía pescar. As-Sa'di añade que fue su propia desobediencia la que les trajo esta prueba.[1][3][9]
- Así que algunos de ellos idearon una trampa. Ibn Kazir explica que antes del sábado colocaban redes, cuerdas y pozas de agua; en sábado los peces entraban y quedaban atrapados, y cuando el sábado había terminado, ya de noche, los recogían. Recoge de as-Suddi que un hombre cavaba una poza con un canal hasta el mar y lo abría en sábado; las olas empujaban dentro a los peces, que ya no podían salir, y el domingo los sacaba. Cuando sus sabios les dijeron que estaban pescando en sábado, respondieron que los habían pescado el domingo, cuando los sacaron. Los sabios contestaron: no, los pescasteis el día en que abristeis el paso al agua y entraron.[3][7][9]
- Ibn Kazir explica por qué esto era tan grave: usaron una trampa para saltarse lo que Allah había prohibido, «haciendo algo que por fuera parecía permitido», cuando en realidad su fin era hacer justo lo que estaba prohibido. «Sus malas obras y su engaño parecían permitidos por fuera, pero en realidad eran malvados».[3]
- El pueblo se dividió en tres grupos, como explica Ibn Kazir: un grupo usó la trampa; otro grupo se lo prohibió y se apartó de ellos; y otro grupo calló, sin participar ni prohibirlo. El grupo que calló dijo a los que lo prohibían: «¿Por qué advertís a gente a la que Allah va a destruir o a castigar con un castigo duro?» (7:164). Es decir, como dice Ibn Kazir, no servía de nada advertirles.[1][3][5][10]
- Los que lo prohibían respondieron que lo hacían para quedar excusados ante su Señor, y con la esperanza de que los otros temieran a Allah y lo dejaran (7:164). En la película, el narrador da su respuesta así: para quedar excusados ante nuestro Señor, palabras que dicen los que lo prohibían. Ibn Kazir explica sus dos razones: se les había ordenado llamar a lo que está bien y prohibir lo que está mal, y su consejo todavía podía hacer que los otros lo dejaran y volvieran a Allah, que acepta a quienes vuelven a Él. As-Sa'di añade que no perdieron la esperanza de que los otros encontraran el buen camino, porque una advertencia todavía puede llegar a un corazón.[1][3][10]
- Como los que usaban la trampa no lo dejaban, los que se lo prohibían se negaron a quedarse con ellos. En un relato que Ibn Kazir recoge de Ikrima, que lo oyó de Ibn Abbas, dijeron: por Allah, no pasaremos la noche con vosotros en vuestro pueblo. En el relato de as-Suddi, dijeron que no vivirían con ellos en un mismo pueblo, y dividieron el pueblo con un muro, cada lado con su propia puerta.[6][7]
- Entonces llegó el castigo. Allah salvó a los que habían prohibido el mal y dio a los injustos un castigo terrible (7:165), y cuando se empeñaron en lo que se les había prohibido, les dijo: «Sed monos despreciables» (7:166; también 2:65). Ibn Kazir explica que Allah los transformó de seres humanos en monos, los animales cuya forma exterior más se parece a la humana, aunque no son humanos: del mismo modo, su trampa parecía correcta por fuera y era mala por dentro, así que su castigo correspondió a lo que habían hecho. Menciona que uno de los primeros sabios, Muyahid, dijo que solo se transformaron sus corazones, y responde que eso va contra el sentido claro de los versículos: el cambio fue por dentro y por fuera.[1][2][3][7]
- Se cuenta, en el relato de Ikrima de Ibn Abbas que recoge Ibn Kazir, que por la mañana los que lo prohibían llamaron a la puerta y gritaron, pero nadie respondió. Pusieron una escalera, y un hombre subió a la muralla del pueblo, miró hacia abajo y dijo: siervos de Allah, son monos. Abrieron la puerta y entraron. Los monos reconocían a sus parientes entre la gente, pero la gente no los reconocía a ellos. Un mono se acercaba a su pariente, le olía la ropa y lloraba, y el pariente le decía: «ألم ننهكم؟» («¿No os lo advertimos?»). Y él asentía con la cabeza: sí. Ibn Kazir recoge también de Ata al-Jurasani que los que se lo habían prohibido entraban y decían: fulano, ¿no os lo advertimos? Y ellos asentían con la cabeza.[6][7]
- El Corán dice quiénes se salvaron y quiénes fueron castigados, pero no dice nada del grupo que calló. Ibn Kazir explica que no hicieron nada que mereciera alabanza ni nada tan malo como para que se les reprochara, y que los sabios tuvieron dos opiniones sobre ellos. Ikrima contó que Ibn Abbas al principio no sabía si se habían salvado, hasta que Ikrima lo convenció de que sí, e Ibn Abbas le regaló una prenda de ropa. Otro relato de Ibn Abbas dice que solo se salvaron los que lo prohibían. Ibn Kazir considera mejor la opinión de que se salvaron, y as-Sa'di también dice que lo que parece es que se salvaron, ya que el castigo se nombró solo para los injustos.[1][3][6][11]
- El castigo cayó sobre los que usaron la trampa en aquel pueblo, no sobre toda una nación. Los que lo prohibían también eran de los hijos de Israel, y se salvaron. As-Sa'di explica que el castigo fue solo para los que no respetaron el sábado, y que esta es la forma de actuar de Allah con Sus siervos: cuando llega un castigo, se salvan de él quienes llaman a lo que está bien y prohíben lo que está mal.[1][11][3]
- ¿Los monos de hoy descienden de ellos? No. En Sahih Muslim se cuenta que, cuando se mencionaron los monos y los cerdos ante el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), dijo que Allah no dio descendencia a ninguna gente que transformó, y que «los monos y los cerdos ya existían antes». Ibn Kazir recoge de Ibn Abbas que los que no respetaron el sábado fueron transformados en monos «y luego murieron sin dejar descendencia»; también se recoge de él que vivieron solo tres días, sin comer, sin beber y sin tener crías.[13][14][3]
- Allah hizo de lo que les ocurrió un ejemplo y una advertencia para la gente de su tiempo y para los que vinieron después, y «una lección para los que temen a Allah» (2:66). Ibn Kazir explica que la historia se conservó para que sirviera de recuerdo a los que vinieron después, y que quienes tienen presente a Allah deben guardarse de hacer lo que hizo esta gente, para que no les pase a ellos lo mismo. As-Sa'di añade que solo quienes temen a Allah sacan verdadero provecho de una lección así.[2][3][8][12]
Lecciones y beneficios
- Lo que Allah ha prohibido nunca pasa a estar permitido con una trampa: una forma astuta de saltarse una norma sigue siendo incumplirla, como les dijeron sus propios sabios.[3][7]
- A veces Allah no nos pone a prueba con lo que es difícil de alcanzar, sino con lo que nos llega fácilmente: los peces venían hasta ellos justo el único día en que tenían que dejarlos.[1][3][9]
- Llamar a lo que está bien y advertir contra lo que está mal es un deber, aunque parezca que nadie va a escuchar: nos deja excusados ante Allah, y una advertencia todavía puede cambiar un corazón.[1][3][10]
- Los que prohibieron el mal se salvaron: cuando llega un castigo, quienes defendieron lo que está bien quedan a salvo de él.[1][11]
- No basta con parecer bueno por fuera: Allah ve lo que una obra es en realidad, y la historia se conservó como lección para los que temen a Allah.[3][2][12]
Preguntas para reflexionar
Estas preguntas las ha escrito Qabas Anime para ayudarte a reflexionar. No forman parte del Corán ni de su tafsir.
- ¿Hay algo que sabes que no está permitido y para lo que has encontrado una forma astuta de saltarte la norma?
- ¿Qué te llega «nadando hasta ti» en la vida, fácil de tomar justo el día en que deberías dejarlo?
- Cuando ves algo malo a tu alrededor, ¿lo dices, o piensas «para qué, si no van a escuchar»?
- ¿Por qué crees que el grupo que calló pensaba que no servía de nada advertirles, y qué habrías hecho tú en aquel pueblo?
Fuente
- Versículos
- Al-166, Al-66
- Traducción publicada consultada
- Sheikh Isa Garcia, El Corán, traducción de Isa Garcia (Quran.com)
- Significado en lenguaje sencillo (Qabas Anime)
- 7:163, 7:164, 7:165, 7:166, 2:65, 2:66
- Tafsir
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Fuentes
- [1] Quran 7:163-166, Surah Al-A'raf, Quran.com (consultado el 2026-10-30)Arabic text (Uthmani script) and English translation by Saheeh International. The Arabic shown on this page is the Tanzil Uthmani text (see arabic_source).Páginas consultadas, por versículo: 7:163, 7:164, 7:165, 7:166
- [2] Quran 2:65-66, Surah Al-Baqarah, Quran.com (consultado el 2026-10-30)Arabic text (Uthmani script) and English translation by Saheeh International. The Arabic shown on this page is the Tanzil Uthmani text (see arabic_source).Páginas consultadas, por versículo: 2:65, 2:66
- [3] Tafsir Ibn Kathir (Abridged), English, Quran.com (consultado el 2026-10-30)The abridged English translation of Ibn Kathir's Tafsir al-Qur'an al-'Azim, as shown on Quran.com under "Ibn Kathir (Abridged)". Quran.com shows the commentary for a group of verses (7:163; 7:164-166; 2:65-66); the page opened for each group is listed. Summarised in our own words.Páginas consultadas, por versículo: 2:65, 7:163, 7:164
- [4] Ibn Kathir, Tafsir al-Qur'an al-'Azim (Arabic), on Quran 7:163, Quran.com (consultado el 2026-10-30)Arabic, as shown on Quran.com; summarised and translated by Qabas Anime. Quran.com shows this commentary verse by verse; this page is the commentary on the verse named.
- [5] Ibn Kathir, Tafsir al-Qur'an al-'Azim (Arabic), on Quran 7:164, Quran.com (consultado el 2026-10-30)Arabic, as shown on Quran.com; summarised and translated by Qabas Anime. Quran.com shows this commentary verse by verse; this page is the commentary on the verse named.
- [6] Ibn Kathir, Tafsir al-Qur'an al-'Azim (Arabic), on Quran 7:165-166, Quran.com (consultado el 2026-10-30)Arabic, as shown on Quran.com; summarised and translated by Qabas Anime. Quran.com shows this commentary verse by verse; this page is the commentary on the verse named.
- [7] Ibn Kathir, Tafsir al-Qur'an al-'Azim (Arabic), on Quran 2:65, Quran.com (consultado el 2026-10-30)Arabic, as shown on Quran.com; summarised and translated by Qabas Anime. Quran.com shows this commentary verse by verse; this page is the commentary on the verse named.
- [8] Ibn Kathir, Tafsir al-Qur'an al-'Azim (Arabic), on Quran 2:66, Quran.com (consultado el 2026-10-30)Arabic, as shown on Quran.com; summarised and translated by Qabas Anime. Quran.com shows this commentary verse by verse; this page is the commentary on the verse named.
- [9] As-Sa'di, Taysir al-Karim ar-Rahman (Arabic), on Quran 7:163, Quran.com (consultado el 2026-10-30)Arabic, as shown on Quran.com; summarised and translated by Qabas Anime. Quran.com shows this commentary verse by verse; this page is the commentary on the verse named.
- [10] As-Sa'di, Taysir al-Karim ar-Rahman (Arabic), on Quran 7:164, Quran.com (consultado el 2026-10-30)Arabic, as shown on Quran.com; summarised and translated by Qabas Anime. Quran.com shows this commentary verse by verse; this page is the commentary on the verse named.
- [11] As-Sa'di, Taysir al-Karim ar-Rahman (Arabic), on Quran 7:165, Quran.com (consultado el 2026-10-30)Arabic, as shown on Quran.com; summarised and translated by Qabas Anime. Quran.com shows this commentary verse by verse; this page is the commentary on the verse named.
- [12] As-Sa'di, Taysir al-Karim ar-Rahman (Arabic), on Quran 2:66, Quran.com (consultado el 2026-10-30)Arabic, as shown on Quran.com; summarised and translated by Qabas Anime. Quran.com shows this commentary verse by verse; this page is the commentary on the verse named.
- [13] Sahih Muslim 2663b, The Book of Destiny, Sunnah.com (consultado el 2026-10-30)Abdullah ibn Mas'ud's narration (through Mis'ar): the question about apes and swine after Umm Habiba's prayer; Arabic text and English translation (Abdul Hamid Siddiqui).
- [14] Sahih Muslim 2663d, The Book of Destiny, Sunnah.com (consultado el 2026-10-30)Abdullah ibn Mas'ud's narration (through Sufyan ath-Thawri): the same question, asked by a man; Arabic text and English translation (Abdul Hamid Siddiqui).
- [15] Yaqut al-Hamawi, Mu'jam al-Buldan, vol. 1, p. 292 (entry «أيلة»), Al-Maktaba al-Shamila (shamela.ws), Dar Sadir edition, Beirut 1995, page numbers as printed (consultado el 2026-10-30)The geographer's entry on Ayla: «أَيْلَة: بالفتح: مدينة على ساحل بحر القلزم مما يلي الشام، وقيل: هي آخر الحجاز وأول الشام» (a town on the coast of the sea of al-Qulzum, the Red Sea, on the side of al-Sham, Greater Syria; it is said: the end of the Hijaz and the beginning of al-Sham). The modern names (the Gulf of Aqaba, Aqaba, Eilat) are plain geography, not Yaqut's words. Arabic, summarised and translated by Qabas Anime.Páginas consultadas: p. 292
Transcripción
Las palabras del episodio, según los subtítulos (Español) de la voz original.
Los peces no se acercaban… salvo justo el día en que tenían prohibido pescarlos. Así que idearon una trampa para pescarlos… …y cayó sobre ellos un castigo que nadie había imaginado.
Un pueblo de los hijos de Israel a orillas del mar… dicen que era Ayla. El sábado era para ellos un día sagrado: sin trabajo, sin comercio y sin pesca. Cuando llegaba el sábado… los peces salían a la superficie, como si el mar estuviera vivo. Y cuando pasaba el sábado… no veían ni un solo pez. Pregúntales por el pueblo junto al mar, cuando no respetaban el sábado: ese día los peces venían a la superficie, y los demás días no venían. Así los probábamos porque desobedecían. (Al-A'raf 7:163) Entonces idearon una trampa… Cavaban pozas el viernes; el sábado los peces entraban… y ya no podían salir.
Y cuando se ponía el sol del sábado… los recogían. El hermano menor le dijo a su hermano: «¡Nosotros no pescamos en sábado… los peces entraron solos!» Y el pueblo se dividió en tres grupos. Un grupo usó la trampa… y otro grupo se lo prohibía. «¡Teme a Allah, hermano… esto está prohibido, aunque sea con una trampa!» Y otro grupo se calló… y les dijo a los que lo prohibían: «Dejadlos… ¿para qué os cansáis?» Respondieron: «Se lo prohibimos para quedar excusados ante nuestro Señor… y por si rectifican». Como se obstinaron… los que lo prohibían se marcharon y no quisieron vivir con ellos. Una noche… los que habían usado la trampa estaban contando sus peces. Cuando olvidaron lo que se les recordaba, salvamos a los que prohibían el mal y dimos a los injustos un castigo terrible, porque desobedecían. Y cuando se empeñaron en lo prohibido, les dijimos: «Sed monos despreciables». (Al-A'raf 7:165–166) Y esa noche… les llegó la orden de Allah. Alargaron la mano hacia lo que Allah había prohibido… y creyeron que la trampa los protegería.
Pero con Allah ninguna trampa sirve. Y se convirtieron en monos… humillados y despreciados.
Hace un momento contaban sus peces… y ahora uno de ellos se mira en el agua y no reconoce su propia cara. Saben quiénes eran… y no pueden volver atrás.
Por la mañana… llamaron a la puerta y gritaron… pero nadie respondió.
Entonces pusieron una escalera… y un hombre subió a la muralla.
Y allí estaban: convertidos en monos.
Se cuenta que los monos reconocían a sus parientes… pero la gente no los reconocía a ellos. El mono se acercaba a su pariente… le olía la ropa y lloraba. Y su pariente le decía: «¿No os lo advertimos?» Y él asentía con la cabeza… como diciendo: sí.
En cuanto a los que callaron… el Corán guarda silencio sobre su destino. Y los que prohibieron el mal… esos fueron los que se salvaron. Lo que Allah ha prohibido no pasa a estar permitido… por mucha trampa que se haga. Allah no siempre nos pone a prueba con lo que es difícil de alcanzar… …sino, a veces, con lo que viene nadando hasta nosotros.




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